La Vida de Mi Padre Mauricio Villanueva Marquez

Mauricio Villanueva - Historical records and family trees - MyHeritage Esta es la historia de un hombre que murió muy joven, pero que disfruto a cada minuto todo lo que se le presentaba, porque sabía que por recursos o por razón médica, el corazón le podía fallar, ya que tenía la enfermedad de la Miocardiopatía Hipertrófica, pero no estaban tan desarrollado en el país lo que eran los marcapasos. Pues en la Pontificia Universidad Católica, en el departamento de medicina, habían partido con ese tema a finales de la década de los 1980, algo que lo supo conllevar como sino le importase y siempre estaba alegre o preocupado de la pega por lo que recuerdo.


Su infancia y Juventud
Sus padres son Raúl Villanueva Piningoph y Laura Marquez, mientras que, sus hermanos son Rodrigo, Macarena y Fernando. 
Por lo que recuerdo de las conversaciones, con su padre, Raúl Villanueva, viajó por tres meses a trabajar y estudiar becado a Bélgica por el Banco de Chile, cuando el era tan solo un niño, con sus hermanos. Este viaje fue si mal no me equivoco como en los año 1963 y después partió la Laura, quedándose con una tía en ese entonces. De hecho, tenía una reunión con un jefe de un Banco Belga y en la primera reunión nose pudieron comunicar, pero para la segunda reunión que fue como una semana después, si lograron conversar, ya que, mi abuelo había estudiado ese idioma mientras, trabajaba en sus tiempos libres, como los de desplazamiento y el de descanso le daba un rato para luego dormir. Cosa que, tenía pasajes para volver en avión, pero se los cambió a un señor y regresaron en un Transatlántico desde Italia a Chile con destino a Valparaiso, algo que pocos podían darse ese lujo en aquella época. Ya que, mi abuelo comenzó, como cajero, ascendió como contador y luego por su buen nivel como un presidente vitalicio. Aquí es donde vive los primeros años mi padre, ya que por razones de salud y decisiones de la Laluca como el tata Raúl, desidierón que naciera en la Clínica Santa María, para lo cual partieron a Santiago. Eso ocurre en al año 1957, para el 13 de Julio. Pues como me cuenta mi abuelo, en su infancia, era reservado, pero celoso y pelador como cualquier con sus hermanos, a modo de ejemplo era un buen comedor y le daba una manzana para el y su hermano, el terminaba comiéndose las dos, mientras que el otro alegaba. Al mar le tenía miedo y decía ahí vienen las bolas.
Por razones de índole laboral se tuvieron que ir a Viña del Mar, que era donde veraneaban porque sus abuelos paternos eran separados, es decir, mis bisabuelos, donde entro a los Padres Franceses de Viña del Mar y luego le toca otro cambio de colegio pero en la misma línea, pero en Santiago entro al Sagrado Corazón de Manquehue. El en la secundaria, por lo que entiendo equivalente a educación  media actual, le dieron de premio un reloj. Otras de las cosas que he sabido del colegio es por sus amigos que me han contado ya tiempo después, era bueno en los deportes y se destaco en el básquetbol en el colegio. Uno de los grandes amigos de mi padre en el colegio y para el resto de su vida, fue Jaime Astraburuaga, Ernesto Lira. 

Su Matrimonio



En su juventud conoció a una mujer llamada María del Carmen, que fue saliendo con sus hermanos primero, porque el era muy tímido y no se hacía notar mucho, hasta que tomo la decisión de sobresalir un poco más sobre ellos para conquistar a esta mujer. A pesar de ser de pocas palabras, supo llegar al corazón.
Mauricio  se caso el año 1983, con quien pololeo alrededor de un año en la Iglesia San Francisco de Borja con el Padre muy amigo de su señora, José María, de los Legionarios de Cristo. Pero previo  a eso en una ceremonia muy familiar y chicha, donde participan solo los familiares más cercanos, como son los hermanos y padres, para la bendición de argollas un año antes. El cual es llevado  en la casa de la novia, estando ambos muy emocionados por este paso que estaban dando para el futuro de ellos.
En ese entonces don Raúl, tenía un fundo en el sur, en Río Bueno, donde fueron un par de veces a vacacionar cuando estaban pololeando y después de casados.

Para la luna de miel fueron a pasear por unas playas muy lindas en un crucero, que los llevo a Itacuruçá, que queda en el Estado de Río de Janeiro en la provincia de Mangaratiba, donde lo pasaron muy bien. durante el mes de marzo. Pero previo a ese viaje y al matrimonio decidieron pasar el año nuevo en Valparaiso, viendo el tradicional show de fuegos artificiales en el mar, junto a don Carlos y la Sra. Carmenza, para luego ir al sur a Puerto Montt con Raúl, la Laluca y los hermanos de Mauricio. Para ese entonces don Raúl había estudiado aviación y realizaba de vez en cuando viajes a esa zona.

Durante conversaciones previas a las posturas de argollas, le cuenta Mauricio a su polola y luego señora que tenía un problema grave de salud al corazón y que los doctores no sabían mucho al respecto, lo cual podía ser que se muriera joven; cosa que no importo a esta pareja y decidieron vivir como si cada momento fuese el último.

Para ya luego del primer año de matrimonio, ambos se encontraban estable viviendo de lo que estudiaron, en el caso de María del Carmen era profesora del Wenlock y Mauricio trabajaba en el Banco Santiago, se fue a Chilena Consolidada. Cerca de ese entonces entre distintas juntas como pareja joven de aquella época, en que estaba todo delimitado por los toques de queda del Gobierno Militar, pudieron dentro de llevar una vida normal y asentada. Sin grandes dificultades. Después de que, Mauricio se junto con un amigo suyo de la universidad y conversaron acerca de un nuevo proyecto, el cual era comprar un terreno y plantar viñas  para vender vinos, este personaje era Patricio Reich. Luego se juntaron con el agrónomo Tucán Silva e iniciaron el proyecto en Molina, el cual sería la viña San Pedro en Molina.
De ahí el año 1984, en un carrete con los amigos, María del Carmen le dice a Mauricio, que sabía que su señora estaba embarazada, pero siempre fue trabajólico y un 18 de septiembre, celebrando un rico asado con amigos, siente una patada fuerte y que rompió bolsa. Por lo que se dirigen a la Clínica Las Condes, donde nací por medio de un parto normal en una jornada helada en la capital. 
A pesar del trabajo que tenía, siempre se preocupo por la familia y de esa forma no se contento con mi llegada sino que quiso más y llego mi hermana, la Francisca en 1986, con quien nos quisimos mucho durante esa época. 
Entre los viajes previos a que naciéramos fue a Estados Unidos, a conocer Nueva York, a ver el Empares Estate, diversas Iglesias y monumentos, como los aviones de la segunda Guerra Mundial y los cohetes que han llegado del espacio, Como e edificio de la ONU, el puente de San Francisco. A la vez pasaron por un paseo en vela con sus amigos en Rapel, lo que era un clásico para su época. A la vez el ir donde se juntaban todos los Langlois en Campusano. Otro de los viajes que hicieron fue ir a conocer Chiloé juntos, como andar en vela tirado por una lancha, como la Isla Curaco de Vélez. En fin era una pareja que le gustaba viajar sola o con amigos, por ejemplo el año 1984 meses antes de que naciera fueron a Pomaire junto a sus amigos Jaime Astaburuaga y Carolina de Peña. Como al campo del tío Darío Ovalle en Febrero. Mis amigos de la infancia fueron René del Río, José María Diez y Jorge Andrés Hubner, ya que todos nacimos el mismo año y las madres como padres eran amigos.
Siendo chico y camino al norte, tengo el recuerdo de la jauría de conejos que tuvo mi padre junto a su amigo Rene del Río.
El año 1985 se caso el hermano de Mauricio, Rodrigo con la Patricia Weber, en Estados Unidos, por lo que viajaron al matrimonio y a mi me dejaron creo que con mis abuelos, mientras también de eso aprovecharon de recorrer Washinton, Boston y pasaron por Colombia antes de llegar a Chile. Pero a pesar de todo lo que le pedía la vida, el trataba de ser el mejor papá posible y de hecho me llevaba en las mañanas al jardín.
Partimos viviendo en Rosa O´higgis, en una casa chica con un rico jardín y cómoda, pues ahí salía a andar en triciclo y tenía de vecino a estos amigos que mencione antes. Para esa época yo iba al Jardín Los Peques, que estaba al lado del cine de Las Condes. Luego entre 1987 y 1988 nos cambiamos de casa a una más grande con tres pisos, que se encontraba en Tabancura; mientras que mi abuelo el tata Carlos vivía en  Candelaria y le toco vivir el desborde del río Mapocho.  Ala vez con todo esto, ellos siguieron viajando sin importar que la familia creciera y fue así que conocí el campo de mi abuelo Raúl, en río Bueno, cerca de Osorno, como también fuimos a acampar a la cordillera de los Andes.
Una de las cosa que recuerdo era de las cosas simples que se vivía y lo unida que era la familia por ambos lados, las juntas tanto con mi bisabuela la Icha en Santiago o Curicó, donde vivía.
   

Otro de los grandes recuerdos es el sobrevuelo por Santiago en la aerolínea LanChile, en donde me dieron un estuche con lápices y cuadernos, como de la aerolinea LADECO, que en sus viajes nos daban un estuche con cepillo de diente pasta y otras cosas, la cual era amarillo en sus bordes con fondo gris. Que luego fue comprada por LanChile, ya que , mi abuelo trabajaba en el hangar de LanChile, en el aeropuerto de Pudahuel. 
Otro de los recuerdos es la perra que tenían en su casa desde que mis papás se casaron por lo menos, llamada Laqui, hasta que murió cuando yo tenía aproximadamente unos 5 años o algo más y estaba a cargo de Carlos José.
En la casa siempre se caracterizo por ser un hogar muy de devoción cristiana católica, en donde se iba a misa todos los domingos, se celebraban todas las fiestas.
Me acuerdo que el tata Raúl con la Laluca llevaban bastante tiempo viviendo en la calle Hernando de Aguirre Cerda y frente a ellos había un terreno pelado, pero nosotros jugábamos en el departamento o abajo en el patio, ya que era cerrado. Tengo recuerdo que Rodrigo se vino a vivir con la Paty cerca de sus papás en un departamento y nosotros los pasábamos a ver  como a nuestro abuelo y nos entreteníamos. Me recuerdo que tenía a Snopy como peluche en aquella casa, como un sillón con que jugaba con la Laluca al Piloto de avión, que era de cuero y veía hacia su cama . A la vez de un tarro naranjo donde habían casi siempre galletas y luego se paso a guardar tostadas ahí, como las típicas jaleas.


Luego llego un nuevo integrante a la familia, a mi me pillo entrando al colegio y a mi hermana en el jardín que lo termino, en el colegio Cumbres, mientras yo en el Francisco de Asís. Lo cual nose y nunca lo sabré, si es que mi padre realmente supo de que yo tenía Epilepsia, porque tengo recuerdo de haber ido siempre a controles médicos con mi mamá, como fue con el pediatra Hinspeter, el doctor Javier Cox, que era al parecer pariente de la familia.

Ahí se tensiono un poco el ambiente con mi hermana por lo que recuerdo, no me acuerdo la razón de la pelea, pero la consecuencia si que fue grave para ella porque termino en el hospital con un tajo en la cabeza, debido a que la empuje contra la mesita que tenía la tele en la pieza de nuestros papás.
El año 1990 viajamos sin mi hermano Andrés a Estados Unidos porque era muy chico para subirse a un avión a Disney World y a la Nasa  para ver los cohetes. Por otro lado, se preocupo que aprendiéramos a nadar en la piscina Moon por lo que recuerdo. Después de aquel viaje, se fueron a otro con unos amigos a Francia, de apellido Valenzuela.
Al año siguiente, decidieron partir de nuevo a USA a Disney pero esta vez íbamos a ir con Andrés, el cual salió esplendido y lo gozamos mucho en familia. Como a su vez ya más grande recuerdo ir a la casa de René del Río, cerca de Curicó, ya que el trabajaba en una frutícola y mi padre en una viña, ambas señoras eran bien amigas como los esposos. Recuerdo ir a ver un día con mis hermanos la pega de mi papá y que comiéramos uvas y el ver las máquinas grandes donde hacían el vino.
De ahí, no tengo recuerdo de hacer un gran viaje, de como lo venía haciendo de costumbre, sino que fue como que hubieran hablado con el doctor y les hubiese dicho una mala noticia, que nunca nos llego a nosotros. Porque íbamos a los lugares de costumbre y en familia. Creo yo que en esta etapa de la vida el sabía que ya no le iba quedando mucho y cada segundo lo usaba como si fuese el último.
Hasta que un día, en Santo Domingo, jugando con Santiago, la Francisca, Andrés y yo fútbol, se desplomo como saco de papa, era finales de noviembre si mal no me equivoco, la Fran parte para adentro diciendo que el papá se desmayo... toda la habitación helada y se llamo a la ambulancia de San Antonio y luego partieron a Santiago con dirección a la UC de Marcoleta, donde lo trataron los mejores médicos del país. La ambulancia se vino con una patrulla y llegaron en 45 minutos en un viaje que normalmente es de 1 hora 30 minutos.
Pero hablado ese hecho no estaba planificado, hasta que sucedió, porque venía un varón en camino para enero, del año 1994. Me imagino lo que pensaría mi madre, nose que tanto mi padre se controlaba medicamente, pero me doy cuenta de que esos meses fueron una carga emocional para mi madre, pues ya no tenía marido, prácticamente que la ayudase, pues estaba en estado de coma en una cama.
Tengo recuerdo que antes de ese suceso, me toco ver artos accidentes de autos en una esquina que no había semáforo y era muy transcurrida, que era la de Hualtatas con Tabancura. Luego al cabo de un corto tiempo nos cambiamos a una calle interior que era J.M. Perceval y por último, llegamos a plaza del Claustro, que fue el lugar donde vivió sus días mi papá. El que lucho 9 meses con su estado de como tanto en clínica u hospital y en casa, hasta que por una Bronconeumonía, muere días después de su cumpleaños, el 20 de julio y su cumpleaños era el 17 de julio.

En fin, con los 37 años que vivió mi papá puedo decir a síntesis, que fue un vividor de la vida, que amo a la familia, como a su trabajo por entero, y fue un enamorado de la vida y de su señora.

  



 



  

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